Nacida en 1984 como Ketevan Melua, esta oriunda de Georgia – por entonces una república soviética - recién se empina por los ocho años cuando se traslada junto a los suyos a Belfast y finalmente a Londres, donde con 15 años gana un concurso de talentos en el ITV Channel.Tras ingresar a la Brit School for Performing Arts & Technology, una presentación en el 2003 la pone en la mira del productor y compositor Mike Batt, quien busca una vocalista Pop que transite con naturalidad el blues, el jazz y el soul; y si bien consigue ficharla para su modesta disquera (Dramatico Entertainment), Katie decide terminar sus estudios y graduarse con distinción ese mismo año.
Las grandes compañías pasan por alto a la joven, cuyo debut se edita finalmente en el sello de Batt. Adelantando el single The Closest Thing To Crazy, la cantante promociona su Call Off The Search el resto del 2003 hasta lograr una aparición en The Royal Variety Show; el impulso necesario para conquistar las listas y convertirse (a sus 19 años) en la artista femenina más vendedora por los siguientes dos años.
Ciudadana británica desde el 2005 y con dos aclamadas placas en el Viejo Continente (Piece by Piece del 2005 y Pictures el 2007), Katie Melua reparte su éxito entre los galardones adquiridos y sus numerosas obras benéficas, mismas que la hicieron apoyar a la Cruz Roja, cantar para Nelson Mandela y convertirse en Embajadora para la Fundación Save The Children; todo mientras disfruta su tiempo libre corriendo bólidos en Silverstone, volando o rompiendo records Guinness en descenso submarino.
Toda una propuesta a sus 24 años, que hoy puede recogerse en The Katie Melua Collection (2008), bitácora de un viaje melódico que promete horizontes plácidos para quien se embarque.
3 comentarios:
Suena bien, me recuerda no sé porque a Jewel mezclada con Tori AMos....pero que sé yo de musica realmente.
No me impresiona, la voz es esa melodiosa típica de las cantantes en esta onda... Aunque la canción en sí no es mala, aunque la encontré pretenciosa, con esos violines y todo eso.
Excelente. Me recordó mucho a la Mazzy Star de Fade Into You y, por alguna extraña razón, a una versión más calida, más ingenua de Aimee Mann.
En cualquier caso, esta nueva horneada de vocalistas femeninas es un agrado de escuchar y eso ya es bastante decir para un recalcitrante como yo.
Luego de todos estos agrios años de Pop estupidizante, la recuperación de sonidos de la que hacen gala esta chica o la Duffy, es muy valorable y un gran acierto.
El Pop como artefacto de sónica elegante. Ese es un concepto que estoy dispuesto a respaldar.
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