domingo, abril 10, 2011

FAUL McCARTNEY ¿El Mejor Secreto de The Beatles?

La reciente emisión en canales latinoamericanos del documental Paul McCartney Really Is Dead: The Last Testament of George Harrison reinstala una de las grandes polémicas en torno a The Beatles. Basado en supuestos registros que el fallecido guitarrista fechó en 1999, el metraje confirmaría la muerte de McCartney en 1966 y su sustitución por un doble a instancias de la inteligencia británica, que temía posibles suicidios masivos entre los fanáticos.

Una leyenda que retrocede a septiembre de 1969, cuando el locutor Russ Gibb de la radio WKNR es telefoneado por un estudiante anónimo de la Eastern Michigan University señalando que Paul McCartney lleva tres años muerto y The Beatles lo reemplaza con un impostor. Esto explicaría su negativa a presentarse en vivo, junto a pistas esparcidas por el grupo en sus discos y una de las cuales podría comprobar el propio Gibb al tocar Revolution 9 en sentido inverso.

Gibb acepta el reto e invierte la grabación, creyendo escuchar la frase "Turn me on, dead man" (“Excítame, hombre muerto”). Motivado por el hallazgo, el Dj crea el programa The Beatle Complot, una hora dedicada al rumor que inspira al estudiante Fred Labour para escribir en el Michigan Daily del 14 de octubre una crítica al disco Abbey Road que titula McCartney Dead, New Evidence Brought to Light; donde analiza el tema junto con interpretar ciertas claves en la imagen de la portada.

Una semana después, el locutor Ruby Yonge comenta la teoría en la estación neoyorquina WABC, generando un escándalo que le vale el despido inmediato. Con sus 50.000 vatios de potencia, la WABC se escucha claramente en 38 estados e inclusive en las costas africanas, así que pronto la historia alcanza los medios internacionales y para el 29 de octubre Rat Magazine concluye que el rumor es cierto: Todas las pistas apuntan a que la muerte se habría producido en el accidente que relata la canción A Day in The Life.

I Read the News Today…

He didn’t notice that the lights has changed

He blew is mind out in a car

A crowd of people stood and stared

They’d seen his face before

Nobody was really sure if he was of the House of Lords

La madrugada del 9 de noviembre de 1966, un furibundo Paul habría dejado los estudios Abbey Road tras discutir con los otros Beatles sobre el nuevo disco en el que trabajan. Manejando bajo la lluvia nocturna, el bajista se distrae mirando a una chica sin notar que el semáforo cambia de luz y choca con un camión, estrellando bruscamente su Austin-Healey contra un poste eléctrico; siendo internado de urgencia, sus graves heridas cefálicas resultan fatales y Paul McCartney es declarado muerto a las 5 a.m.

Temerosos del riesgo que implica hacer público su deceso (y obligados por el MI5), los Beatles sobrevivientes optan por una rápida salida: Convocar en secreto a un concurso de dobles donde elegirán un reemplazo de Paul. El ganador es William Campbell, policía escocés (en otras versiones canadiense) que se somete a varias cirugías, clases de música y trucos estéticos (como usar un bigote) para representar al bajista, que recibe un homenaje póstumo en la cubierta de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band al incluirse una corona funeraria en forma de bajo.

La posterior edición de Abbey Road arrojaría nuevas pistas en su portada, con John Lennon vestido de blanco (a la manera de un predicador), Ringo luciendo un sobrio luto negro y George Harrison en ropas de trabajo (sería el sepulturero). Paul no sólo cruza la calle con el paso cambiado - sugiriendo que no integra el grupo -, además lleva un cigarrillo en la mano derecha (cuando es zurdo), tiene los ojos cerrados y aparece descalzo, características tomadas de rituales funerarios hindúes; la matrícula del Volkswagen estacionado donde puede leerse 28 IF (¿28 años si estuviera vivo?) remataría las claves que la banda desliza a sus fans.

Live and Let...

Los meses desgastan la polémica, abriendo espacio a citas y parodias donde asoma la genial entrega de Batman titulada "Muerto... Hasta Comprobarlo Vivo" (junio 1970), en torno a la supuesta muerte y reemplazo de "Saul" en la banda The Oliver Twists (el giro argumental revela a Saul como el único que aún no había muerto). El propio McCartney se suma a las sátiras en 1993 con Paul is Live, aunque no pocos insisten en denunciar al impostor revelando nuevas pruebas.

El rumor alcanza su punto álgido hacia fines de octubre, cuando McCartney pasa unos días en Escocia junto a su esposa e hijos. Agotado tras las grabaciones del disco Abbey Road, el músico ha evitado la prensa y recién se entera de su “muerte” al volver a Londres, restándole importancia; sin embargo, el constante acoso lo lleva a emitir un desmentido notarial en las oficinas de Apple Records que – al no acompañarse de una aparición pública – es mal recibido por el público.

Con todo, la mejor evidencia a su favor la entrega Life Magazine al apostar un reportero y dos fotógrafos en la granja del bajista para obtener “cualquier evidencia gráfica de que está vivo, aunque se rehúse a ser entrevistado”. Paul – que inicialmente reacciona lanzándoles un balde con agua – termina por aceptar y es fotografiado junto a los suyos para la famosa portada del 7 de noviembre.

Y aunque más de una foto invita a la duda, vale recordar el revuelo levantado tiempo atrás por supuestos filmes porno de Jimi Hendrix y Marilyn Monroe, ambos francamente discutibles. Además el escándalo permitió el retorno de los Fab Four al Billboard tras las tibias ventas logradas por Magical Mystery Tour y The White Album. Fraude orquestado o golazo publicitario, el caso de Faul McCartney confirma al menos que siempre es más fácil ocultar una mentira entre dos verdades.


“Los rumores sobre mi muerte han sido burdamente exagerados. No obstante, si estuviera muerto, sin duda sería el último en saberlo”.

- - Paul McCartney en entrevista a Life Magazine (1969)

1 comentarios:

RLO dijo...

Uno de los mitos más interesantes del siglo pasado.