
Tal es el caso de Congo Bill, explorador y aventurero que reitera el esquema impuesto por Alex Raymond con Jungle Jim (1934). Debutando en el número 56 de More Fun Comics (Junio 1940), el personaje de Whitney Ellsworth y el dibujante George Papp logra un discreto impacto que lo promueve a Action Comics desde el número 37, obteniendo su propia revista en 1954 e incluso un serial de imagen real que produce Columbia hacia 1948.
No obstante, el menguante atractivo del héroe al promediar los 50s permite que Robert Bernstein y Howard Sherman lo reformulen en 1959 para transformarlo en Congorilla (Action Comics 248). Reinstalado en las páginas de Adventure Comics hasta el número 283, sus andaduras prosiguen con intermitentes apariciones en otros títulos, donde destaca su inclusión en la subvalorada The Forgotten Heroes (1983) y las tres miniseries que protagoniza (1994, 1999 y 2009) antes de unirse a la célebre Justice League.
La Bestia Interior
Nacido hacia 1898 en el seno de una familia escocesa, William Glenmorgan es un aventurero innato con un precoz paso por el IRA y misiones de espionaje en Austria durante la Primera Guerra Mundial. Terminado el conflicto, ficha por la Worldwide Insurance Company y se le destina a África, donde abraza un profundo respeto por las maravillas naturales y culturales que guarda el continente.
La integridad demostrada le otorga la confianza de los nativos, quienes difunden entre los suyos la fama de Congo Bill. Por entonces conoce a Janu, hijo del famoso explorador Robert Murchinson cuya muerte luchando con un tigre deja al huérfano criándose en plena selva; pronto se hacen amigos y viven numerosas aventuras hasta que Janu es enviado a los Estados Unidos para completar su educación.
Tiempo después, su vida sufre un giro inesperado cuando el médico brujo Kwolo cae mortalmente a un precipicio y en su agonía le entrega el anillo del Gorila Dorado, el cual –afirma – le permite transferir su consciencia por una hora al cuerpo de la mítica deidad. Aunque William no le da crédito al cuento, acepta la sortija como última voluntad del viejo.

Los últimos eventos le llevan a replantearse su rol, uniéndose con otros justicieros menores (Cave Carson, Animal Man, Rip Hunter, Dane Dorrance, Rick Flag Jr. y Dolphin) para formar The Forgotten Heroes. Ahora reconvertido en un eco-protector, permanece en el físico de Congorilla cuando muere su cuerpo y traba amistad con el paladín sudafricano Freedom Beast, ayudándolo en la búsqueda de ciertos cazadores furtivos (junto al héroe Starman), tras lo cual es invitado a integrar la Justice League.
A las pocas semanas, un terremoto sorprende a Bill mientras explora una caverna, provocando una avalancha que bloquea la salida. En su desesperación frota el anillo y se transporta instantáneamente al cuerpo del Gorila Dorado, corriendo a la cueva para liberar la entrada; así descubre que la mente de la criatura ocupa su cuerpo durante el intercambio, decidiendo utilizar sus nuevas habilidades para impartir justicia (no sin antes sedar a su cuerpo humano, para evitar consecuencias).
Eventualmente, Janu regresa a África y convence a William de que el futuro continental está en su industrialización. Juntos forjan una sociedad para construir un enorme conglomerado, pero Janu revela guardar intenciones egoístas e intercambia identidades con el Gorila Dorado robando el anillo; atrapado en el cuerpo de su ex pupilo, Bill recupera el suyo al intercambiar su conciencia con el gorila (¡!), enfrentando al falso Congorilla en un encuentro que cuesta la vida de su ex pupilo.
El Sendero Indómito

Rústico e impreciso, Congorilla pertenece al limbo de personajes cuyo propósito editorial nunca quedó claro. Abandonado a su suerte tras pocas aventuras, su escasa definición – amen del cariño nostálgico – le permite a mejores guionistas reconvertirlo en el vehículo de historias más comprometidas, suerte ya compartida por Animal Man, Green Arrow o B’Wana Beast.
Derroteros que le devuelven a la primera línea del Universo DC, avalado por el guionista James Robinson y el especial Starman/Congorilla (2010). Persiguiendo el origen de la energía oscura que asola Washington, el Gorila Dorado y Mikaal Tomas buscan la Fuente de la Juventud cruzando sus senderos con otros ilustres secundarios como Animal Man, Sirocco y Rex, el Perro Maravilla; búsqueda otra vez rendida al talento del escritor y el capricho editorial, acaso el mayor enemigo de cualquier héroe de ficción.
“Congorilla es un gorila mágico de dos metros con la inteligencia y la sofisticación de un gran cazador. A sus 90 años quizás no sea el más listo, pero sí el más sabio”.
- James Robinson
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