Por Justin Gray y Jimmy Palmiotti (Guión), Moritat (Dibujo) y Gabriel
Bautista (Color)
La suerte sigue apostando por Jonah
Woodson Hex. Sobreviviendo a crisis y relanzamientos varios, el pistolero creado
por John Albano y Tony DeZuñiga para Weird
Western Tales persiste entre los secundarios del Universo DC mediante buenas premisas y una fiel camarilla,
completando 92 entregas en su serie original antes de reinventarse bajo el alero
Vertigo durante los años 90.
Una herencia bien explotada por
Jimmy Palmiotti y Justin Gray, responsables de su regreso el 2005 en un volumen
que abordó historias más adultas sin dejar la continuidad DC. Setenta números hoy proseguidos con un nuevo encabezado, mayores
arcos argumentales y un campo de operaciones que abandone el desierto e
intrigue al lector no iniciado: Gotham
City.
“There are no ordinary Nights in Gotham…”
Gotham City no era distinta hacia
1880. Abrazando el maquinismo y la miseria, la urbe clama un progreso que
acentúa los vicios callados por las
altas esferas… como el asesinato serial de prostitutas en los sectores bajos.
Jonah Hex es contactado por el detective Lofton para investigar, haciendo
equipo con el alienista Amadeus Arkham en un caso siniestro y cuyo responsable
puede estar acechando desde una poderosa sociedad secreta.
Jonah Hex estrecha sus vínculos
con el Universo DC en una historia
que recrea el estilo de las viejas Dime
Novels. Utilizando a Arkham como excusa testimonial, Grey y Palmiotti trazan
la figura del pistolero solitario arribando a tierra extraña – pero no meno salvaje -
donde inicia junto al psiquiatra una dispar mancuerna; todo sin revisitar el
patrón Vertigo y manteniendo el pulso
del volumen anterior.
Lo que no convence tanto es la
labor de Moritat, cuya esmerada visión de una Gotham industrial se ve menos
prolija en los personajes que retrata – muy inferiores a la elegancia Pin-Up brindada a Changeling the Lost o The
Spirit -. Y aunque Gabriel Bautista matiza con una paleta sensualmente
anticuada, se extraña el dibujo más vigoroso de Esteve Polls en terrenos
similares (Death of Zorro) e incluso Timothy
Truman, referente gráfico para el Hex reinventado por las magníficas Two Gun Mojo (1993), Riders of the Worm and Such (1995) y Shadows West (1999).
No obstante, se trata de reparos
subjetivos para un conjunto más bien logrado. No Rest for the Wicked es una lectura amena e interesante, que sin
ofrecer nada nuevo tampoco cae en las tramas instrumentales comunes al Relaunch DC. Aun operando lejos de la
línea temporal “oficial”, All-Star
Western es una opción segura para quienes disfrutaron con Witchfinder o Desperadoes y nuevos lectores que vean más allá de los
superpoderes. Enjoy!
“Quisimos crear un título para fanáticos de Batman, fanáticos de los
westerns y para fanáticos de las grandes
historietas”.
-
Jimmy
Palmiotti


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