Opacado por las poderosas Disney
y Warner Brothers, el legado de United Productions of America (UPA) suele relegarse a pie de página entre
los hitos de la animación. Un descarte inmerecido al considerar su aporte en
contenidos, estilo y técnica, marcando pautas en la llamada Animación Limitada (muy
recurrente en los años 60- 70) ya presente en sus adaptaciones del Doctor Seuss
o el inefable Mr. Magoo.
Catálogo donde no desentona El Corazón Delator (The Tell-Tale Heart), soberbia adaptación del clásico escrito en
1843 por Edgar Allan Poe. Auténtica rara
avis de las caricaturas sabatinas, su recuerdo emerge ocasionalmente al
recordar las extrañas joyas que solía regalar la TV.
Dirigida por Ted Parmelee (The Emperor’s New Clothes) sobre un guión
de Bill Scott y Fred Grable, su pre-producción parte en mayo de 1953 siguiendo
la estética de Eugene Berman, diseñador artístico que por entonces renueva el New York Metropolitan Opera. Y
aunque ciertos rumores apuntan a un proyecto inicial en 3-D, no existen pruebas
ni testimonios – más allá de unos stickers
en dos copias indicando "3-D" - que avalen esa historia.
Recurso que poco habría aportado al conjunto, un festín simbolista que traza muy bien el animador Pat Matthews. Asistido en color y diseño por un joven Paul Julian (quien sorprende dos décadas más tarde al dirigir Chalotte's Web), el equipo recrea la trama original con un asesino (vocalizado por el actor James
Mason) que en su remordimiento escucha el
corazón de su víctima latir bajo la tarima donde le enterró: Por sus
ojos se asiste a un terrible desfile: Imágenes que transmiten su descenso a la locura al son de la opresiva partitura compuesta por Boris
Kremenliev.
Estrenada el 17 de diciembre de 1953,
su fuerte temática adulta obliga a brindarle una calificación “X”, la primera
para un dibujo animado tanto en los Estados Unidos como en Inglaterra (según demanda
el British Board of Film Censors). No
obstante, sus méritos artísticos también permiten nominarla al Oscar por Mejor corto de animación, premio
que finalmente se lleva Walt Disney con Toot,
Whistle, Plunk and Boom.
En 1994 el experto Jerry Beck publica
en The 50 Greatest Cartoons su encuesta
a mil trabajadores del rubro cinematográfico, donde El Corazón Delator alcanza el puesto 24. Siete años después, la
Biblioteca del Congreso estadounidense reconoce al corto su “significancia
cultural” y ordena su preservación en el National
Film Registry, permitiendo que futuras generaciones disfruten los 7:24
minutos que mejor plasmaron en pantalla los delirios de Edgar Allan Poe.
* Gracias A Maneko-Cat por sugerir este post.

3 comentarios:
Yo me he leído todos los cuentos de Poe, pero no tenía idea de que existía esta adaptación. Tendré que ver si la encuentro.
Puedes verla acá mismo, que está completa y subtitulada. Saludos.
Esta "telefantasía" me dió un kilo de pesadillas cuando la vi de niño.
... igual después anduve atento para ver si la volvían a dar.
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