sábado, diciembre 03, 2011

EL CORAZÓN DELATOR (1953): Visiones de Grotesco y Arabesco

Opacado por las poderosas Disney y Warner Brothers, el legado de United Productions of America (UPA) suele relegarse a pie de página entre los hitos de la animación. Un descarte inmerecido al considerar su aporte en contenidos, estilo y técnica, marcando pautas en la llamada Animación Limitada (muy recurrente en los años 60- 70) ya presente en sus adaptaciones del Doctor Seuss o el inefable Mr. Magoo.

Catálogo donde no desentona El Corazón Delator (The Tell-Tale Heart), soberbia adaptación del clásico escrito en 1843 por Edgar Allan Poe. Auténtica rara avis de las caricaturas sabatinas, su recuerdo emerge ocasionalmente al recordar las extrañas joyas que solía regalar la TV.

Dirigida por Ted Parmelee (The Emperor’s New Clothes) sobre un guión de Bill Scott y Fred Grable, su pre-producción parte en mayo de 1953 siguiendo la estética de Eugene Berman, diseñador artístico que por entonces renueva el New York Metropolitan Opera. Y aunque ciertos rumores apuntan a un proyecto inicial en 3-D, no existen pruebas ni testimonios – más allá de unos stickers en dos copias indicando "3-D" - que avalen esa historia.  

Recurso que poco habría aportado al conjunto, un festín simbolista que traza muy bien el animador Pat Matthews. Asistido en color y diseño por un joven Paul Julian (quien sorprende dos décadas más tarde al dirigir Chalotte's Web), el equipo recrea la trama original con un asesino (vocalizado por el actor James Mason) que en su remordimiento escucha el corazón de su víctima latir bajo la tarima donde le enterró: Por sus ojos se asiste a un terrible desfile: Imágenes que transmiten su descenso a la locura al son de la opresiva partitura compuesta por Boris Kremenliev.

Estrenada el 17 de diciembre de 1953, su fuerte temática adulta obliga a brindarle una calificación “X”, la primera para un dibujo animado tanto en los Estados Unidos como en Inglaterra (según demanda el British Board of Film Censors). No obstante, sus méritos artísticos también permiten nominarla al Oscar por Mejor corto de animación, premio que finalmente se lleva Walt Disney con Toot, Whistle, Plunk and Boom.

En 1994 el experto Jerry Beck publica en The 50 Greatest Cartoons su encuesta a mil trabajadores del rubro cinematográfico, donde El Corazón Delator alcanza el puesto 24. Siete años después, la Biblioteca del Congreso estadounidense reconoce al corto su “significancia cultural” y ordena su preservación en el National Film Registry, permitiendo que futuras generaciones disfruten los 7:24 minutos que mejor plasmaron en pantalla los delirios de Edgar Allan Poe.   


video

* Gracias A Maneko-Cat por sugerir este post.

3 comentarios:

Arion dijo...

Yo me he leído todos los cuentos de Poe, pero no tenía idea de que existía esta adaptación. Tendré que ver si la encuentro.

Gonxalo Oyanedel dijo...

Puedes verla acá mismo, que está completa y subtitulada. Saludos.

Maneko dijo...

Esta "telefantasía" me dió un kilo de pesadillas cuando la vi de niño.
... igual después anduve atento para ver si la volvían a dar.