jueves, agosto 29, 2013

CLUTCH CARGO y la Experiencia Synchro-Vox

Que las caricaturas de media hora hoy sean algo común no implica que siempre fue así. En los inicios de la televisión, su estigma de producto infantil solía relegarlas a breves entregas que se aprovechan en gags delirantes y agudas referencias pop. Tampoco se presta atención al género de aventuras, sepultado por décadas tras rechazarse en 1935 un posible largometraje animado sobre el héroe John Carter.

Por esto la llegada de Clutch Cargo rompió esquemas. Producida entre 1957 y 1960 por Cambria Productions, jamás integró la programación de las cadenas televisivas optando por la sindicación (un formato tomado de los periódicos), completando 260 micro episodios de 4 ½ minutos cuya estructura recuerda los viejos seriales de matinée. 

Visión que también refleja su temática, lejos de los tradicionales funnyanimals para ofrecer aventura pura y dura con un aviador trotamundos que escribe best-sellers sobre sus viajes por el globo. Junto a su asistente Swampy, el niño Spinner y el perro Paddlefoot, Clutch visitó islas y junglas para enfrentar villanos de singulares nombres como el coronel Bascom B. Bambshot. 

Con todo, la mayor característica de Clutch Cargo era su extraña mezcla de animación y tomas reales, donde los labios de actores se proyectaban sobre las bocas de las caricaturas en un proceso bautizado como Synchro-Vox. El resultado era un tanto cómico y bizarro, con rígidos rostros de caricatura luciendo labios y dientes demasiado humanos.


Garage Band

Este inusual sistema es obra de Edwin Gillete, un asistente de cámara en la cadena ABC que trabajó con el cineasta Preston Sturges (Christmas in July, The Lady Eve) para luego rodar instructivos del ejército durante la guerra. Experimentando en su garaje, Gillete filma en 16mm a color la boca de un actor escondido tras un gran papel mate, para luego sincronizarla exitosamente sobre un dibujo.    

Ed piensa usar su método en hacer “comerciales parlantes”, pero su amigo Dick Brown – uno de los directores permanentes de ABC - le sugiere aprovecharlo con dibujos animados. Tras unos toscos ensayos, Brown propone una caricatura al estilo comic strip que pueda serializarse en breves fragmentos o bien presentarse como una historia integral, montando así la Cambria Productions y fichando para desarrollarla al artista Clark Haas.       

Hass da forma a Clutch Cargo inspirándose en su propia creación Buzz Sawyer, aportando también material de respaldo que será muy reutilizado en la serie (un pequeño estudio surte el resto). Con un presupuesto de solo 18 mil dólares – un quinto de lo que Hanna-Barbera destina a sus cartoons -,  el equipo monta las celdas en placas de vidrio que mueven frente a la cámara para la ilusión de movimiento, limitándose a animar secuencias muy específicas.   

Además se fabrican las plantillas de cada personaje, todas sin ojos ni boca para recoger en celdas distintas cada expresión del elenco. Esto exige a los actores –el presentador televisivo Richard Cotting, el actor Hal Smith y la ex estrella infantil Margaret Kerry, entre otros  - maquillarse según el tono antes de cada grabación, un efecto casi siempre logrado.

Clutch Cargo debuta el 9 de marzo de 1959 en la señal neoyorquina WNTA (algunos señalan que fue antes) con un éxito inesperado, sindicándose a 65 estaciones de Estados Unidos al año siguiente. Y pese al fracaso de un segundo piloto estrenado ese año – Doctor Potts -, la serie original se mantiene al aire en distintos países hasta entrados los años ‘80.


La Vereda de Enfrente

La productora no se desanima ante el fracaso de Doctor Potts y en 1962 lo intenta con Space Angel, la odisea del astronauta Scott McCloud en su nave Starduster junto a la experta en comunicaciones Crystal Mace y el ingeniero Taurus. Pese a lucir soberbios diseños de Alex Toth, sus 260 micro episodios en clave space-pulp logran una tibia recepción dando paso en 1964 a la submarina Captain Fathom, cuya escasa difusión desde 1965 da un discreto telón al Synchro-Vox.

Igual suerte corrió su acusación de plagio contra Jonny Quest, creación de Doug Wildey que Hanna-Barbera estrena en la temporada 1964-1965. Tanto Margaret Kerry como Eric Norquist (el hijo de Dick Brown) señalan que la productora robó la idea de Duke Danger, corto animado que mostraron buscando financiamiento para después verlo en TV bajo un nuevo título, personajes con otros nombres y ligeros cambios estéticos.

Y aunque Wildey dijo inspirarse en la historieta Terry and the Pirates y la cinta de James Bond Dr. No, su paso como ayudante de Alex Toth en Space Angel antes de pedir trabajo en Hanna-Barbera y la contratación del mismo estudio para desarrollar Jonny Quest deja lugar a suspicacias.
   

Los años (y la nostalgia) dieron a Clutch Cargo un estatus de culto, rescatada por Quentin Tarantino en un memorable pasaje de Pulp Fiction. Disponible en DVD desde el 2005, sus clichés argumentales, problemas de ritmo e ingenuo conjunto son muescas menores para un pionero, fruto de tiempos donde el entusiasmo sabía lidiar con los pocos recursos. 

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